RANDOLPH Y CURRY, 250 Kg DE TALENTO
nov 7th, 2007 | By Chispi | Category: RUMORES
Uno de mis entretenimientos favoritos en la NBA es la “pareja de baile” formada por Zach Randolph y Eddie Curry en los New York Knicks. Ayer pude disfrutar del partido que enfrentaba a los Knicks y a los Nuggets en el Madison Square Garden, en el que era el primer enfrentamiento de ambos equipos tras la pelea del año pasado. Y la verdad es que el resultado final era para mà lo de menos.
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La excusa perfecta para trasnochar la ponÃan “AI” y “Melo” por parte de los Nuggets y Marbury y Crawford, entre otros, por parte de los Knicks. El partido fue vivo en cuanto a ritmo y suave en cuanto a las defensas, lo que me permitió comprobar que “The Answer” sigue rompiendo cinturas con la misma facilidad que cuando debutó en la liga, hace ya más de diez años. Anoche, Nate Robinson tuvo que preguntarle, al que pasa la mopa en el parqué del Madison, si habÃa visto la suya.
Jamal Crawford, siguiendo la lÃnea mostrada en los dos primeros partidos, se confirmó como la primera referencia ofensiva de los Knicks, exhibiendo una facilidad pasmosa para meterse, sin pedir permiso, en la cocina de los Nuggets. Mientras, Kenyon Martin daba un respiro a sus dos rodillas operadas, sà las dos, por el ya famoso procedimiento de “microfracture surgery”, pensando quizás en los gorros y mates estratosféricos que los doctores le aconsejan que no haga, al menos de momento.
La pareja de baile se portó francamente bien, como Fred Astaire y Ginger Rogers en su mÃtico número “Dancing Cheek to Cheek”, pero con unos cuantos kilos más. Randolph, con 22 puntos y 17 rebotes, puso la elegancia, Curry con 24 puntos y 8 rebotes, la clase. Ya bien entrados en el siglo XXI, al prototipo perfecto de jugador NBA podemos ponerle nombre y apellidos. En parte, gracias a las grandes multinacionales de marcas deportivas, que cuelgan pósters gigantescos con el slogan de “todos somos testigos”. Â
Jamal Crawford, siguiendo la lÃnea mostrada en los dos primeros partidos, se confirmó como la primera referencia ofensiva de los Knicks, exhibiendo una facilidad pasmosa para meterse, sin pedir permiso, en la cocina de los Nuggets. Mientras, Kenyon Martin daba un respiro a sus dos rodillas operadas, sà las dos, por el ya famoso procedimiento de “microfracture surgery”, pensando quizás en los gorros y mates estratosféricos que los doctores le aconsejan que no haga, al menos de momento.
La pareja de baile se portó francamente bien, como Fred Astaire y Ginger Rogers en su mÃtico número “Dancing Cheek to Cheek”, pero con unos cuantos kilos más. Randolph, con 22 puntos y 17 rebotes, puso la elegancia, Curry con 24 puntos y 8 rebotes, la clase. Ya bien entrados en el siglo XXI, al prototipo perfecto de jugador NBA podemos ponerle nombre y apellidos. En parte, gracias a las grandes multinacionales de marcas deportivas, que cuelgan pósters gigantescos con el slogan de “todos somos testigos”. Â
Anoche fuà testigo, sÃ, pero no de ver a dos jugadores con un fÃsico privilegiado para el baloncesto atlético que se practica hoy en dÃa en la NBA, sino a dos jóvenes con una anatomÃa más propia de un portero de discoteca del Bronx. Eso sÃ, los movimientos de bailarÃn del “Saint Petersburg Clasic Ballet” no suelen venir de serie con estos fÃsicos. Randolph y Curry quizás sean la única excepción, lo que quizás les lleve a jugar el All-Star en el mes de febrero…yo por si acaso los iré votando.
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