El Decálogo de la Euroliga (QF-J1 y J2)


mar 26th, 2010 | By | Category: Actualidad


10. La Mano de Kecman. Escuadra y cartabón, arquitecto de los sueños sepultureros. Dusan dibujó una equis a 6.25 del aro, desde allí trazó su plan maquiavélico. Siete retazos de corte vanguardista, a cada cual más preciso. El perfeccionista que se quedó sin trabajo en Atenas. Reivindicación necesaria. En Partizan cada cual ejecuta su rol, Roberts y McCalebb ejercen de americanos al final para amarrar un (0-1) de ensueño. La recompensa a la perseverancia, recortando poco a poco, desde un horizonte lejano de 21 puntos.

9. Ejecución antes del amanecer. Crónica escrita en primera persona por Kleiza y revisada por Teodosic, sin interferencias que tuerzan el renglón. 7 asistencias del serbio para 13 puntos del lituano, y el (2-0) encarrilado para el descanso. 48 horas antes, los mismos escribanos sin borrón. Un robo de Milos a Logan echó abajo ipso facto el conato de rebeldía polaco, expresado en un 0-7 de parcial. Olympiacos se sacudió el peso de la responsabilidad. Teodosic (21+6a y 14+12a), Kleiza (10/15 +6r y 9/16 +9r).

8. El lago de los cisnes. El príncipe Pashutin se acercó a la orilla y su manera de deslizarse le cautivó. Andrey Vorontsevich (15 puntos, 7 rebotes) llenó el hueco que la ausencia de Kaun dejaba sobre el parqué. Un cada día más determinante Khryapa se multiplicaba. Demasiado fácil para los rusos. En el segundo envite, Planinic hizo de Tchaikovsky, al mismo tiempo que Siskauskas (14 puntos, 4 asistencias) y Viktor Khryapa (14 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias, 2 tapones) alargaban su recital. CSKA vértebra el mismo esquema de juego de la era Messina, por mucho que haya sufrido una rémora en su potencial.

7. Querejeta humanum est. No inventó la formula del éxito, pero casi. Esta temporada, sin embargo, las lanzas se tornan cañas en Gasteiz. La incidencia de la baja de Splitter hubiera sido impensable hace unos años cuando las ausencias de Scola no afectaban lo más mínimo al rendimiento general del equipo. Marcelinho y Pau Ribas no encuentran la esencia de su juego con Ivanovic; el primero necesita de mayor libertad y menos corsés, mientras el catalán sigue extrañando la posición de base (ayer 2 pérdidas ante Holden en menos de 30 segundos). English no es ese alero capaz de definir partidos. Oleson y Hermann, fichados a precio de oro, tienen camino por delante para llegar a ser siquiera complementos de calidad. Golubovic, última adquisición, no ha sido solución a la deficiente intimidación interior.

6. Una vendetta aplazada. Qyntel Woods es un jugador distinto a aquel que salió del Pireo. Un jugador más sólido, más comprometido, y con mayor ascendencia sobre sus compañeros. Sin embargo, en los dos partidos de esta serie se aprecia una regresión en Woods: grandes números en lo personal pero escasa incidencia en el juego. En ambos, dobles figuras en puntos y rebotes, con promedios de 21.5 puntos y 12.5 rebotes ¿Volveremos a ver en Gdynia la mejor versión del de Memphis?

5. Cómo parar a Aleks Maric y no morir en el intento. Pini Gershon no cambió el guión del primer partido pese al considerable roto que le infligió Kecman desde el perímetro. Esta vez, Partizan se quedó en un 31% desde el triple. La defensa sobre el ex Granada llevó al australiano continuamente al tiro libre – desde donde no estuvo acertado (6/12) – y a cometer incontables pérdidas. Objetivo cumplido. De la faceta ofensiva ya se encargaban Wisniewski y Fisher – sin fallo en el tiro –, junto a Alan Anderson y Bluthental, que fueron quienes fraguaron el break en el segundo cuarto.

4. Forajido de leyenda. Pete Mickeal resuelve como pocos. Astuto, siempre encuentra el flanco libre por donde penetrar hacia el aro. Ocho puntos de su cosecha claves para el (1-0) en la eliminatoria. Desequilibrante, de nuevo, en otro desenlace a cara de perro, el de ayer. Siete puntos llevaron su firma, motivándose como ningún otro cuando el sol más calienta. Su intento, esta vez, pinchó en hueso, demasiado solitario.

3. El disco duro de Messina. Ettore terminó el martes con el mismo quinteto que en el mágico final ante Siena. Llull – hasta que cometió la cuarta falta – y Prigioni juntos para dar mayor salida a la circulación, Reyes-Tomic complementándose por dentro, y Hansen como enganche. Pero el mormón no consiguió frenar a Mickeal, y los interiores encontraron esta vez en Ndong a un muro infranqueable.

2. De Dubrovnik al Palau. Se asemeja a una garza, es coordinado, echa el balón al suelo y lo conduce sin problemas, medio gancho muy efectivo… Ante Tomic se ha ganado el respeto de los entendidos, lo ha hecho en uno de los santuarios de este deporte. 22 puntos (10/15), 5 rebotes y 4 tapones, sentando las bases de un prometedor presente. Fue el señuelo madridista, y Prigioni – que a listo no le gana nadie – supo como administrarle convenientemente para igualar la serie (1-1).

1. Sentando cátedra. Desde la defensa del pick and roll culé el Real Madrid se agigantó. En ataque, Pablo Prigioni manejó los hilos llevando el partido a su terreno. Meciendo el balón, marcando el tempo. Enfrente demasiadas dudas, indefinición en el puesto de base. Desde ciertos sectores se criticó el fichaje del argentino, mas llegada la hora de la verdad se ponen de manifiesto sus tablas.

CUARTOS DE FINAL

REGAL BARCELONA 1-1 REAL MADRID (68-61; 63-70)

MACCABI 1-1 PARTIZAN (77-85; 98-78)

CSKA MOSCU 2-0 CAJA LABORAL (86-63; 83-63)

OLYMPIACOS 2-0 ASSECO PROKOM (83-79; 90-73)

Ritxi G. Pimentel

blansket

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