Tau Cerámica

Favorito en las apuestas. Favorito para los técnicos. Uno de los principales candidatos para la abrumadora mayoría de los que siguen el baloncesto. El Tau Cerámica Baskonia llega a su torneo favorito como el rival a batir visto cómo finalizó la pasada campaña y cómo ha empezado la presente. Dusko Ivanovic ha vuelto a Vitoria para hacer que un equipo ya campeón no pierda el equilibrio y caiga de ese casi inaccesible limbo.

El montenegrino llegó y ganó el primer título del año; la Supercopa, con dos intensísimos partidos frente a Barça y Cai Zaragoza. Era el preludio de una temporada regular en la que hasta el momento el Baskonia está desplegando poco menos que un desfile militar. Hasta el último fin de semana, sólo el Bruesa GBC había sido capaz de vencer a los baskonistas, que llevaban una media de 20 puntos de diferencia respecto a sus rivales en cada victoria. Un balance que presenta una nueva mota de polvo tras caer la última semana en Vistalegre frente a la zona madridista. 20 victorias y 2 derrotas acumula el Tau Cerámica hasta ahora, con el lógico liderato que esto conlleva.

Con idéntico resultado circulan los vascos por Europa, aunque de forma menos sobrada, habiendo terminado líderes en la fase regular de la Euroliga en su grupo y comandando ahora el top-16.

Todo esto ocurre en un año en el que parece que las lesiones por fin están respetando al equipo alavés. La mayoría llegaron al comienzo de temporada pero los últimos tiempos están siendo tranquilos por la enfermería azulgrana. Únicamente la rotura de fibras de Tiago Splitter en una fecha tan importante ha hecho que se dibuje cierta mueca de preocupación en los aficionados baskonistas, aunque el brasileño podrá disputar con el equipo la competición. Veremos a qué ritmo lo hace.

La buena trayectoria del equipo ha hecho que sólo se haya producido un cambio en la plantilla en todo el año. Mustafa Shakur no aprovechó sus oportunidades y no convenció al cuerpo técnico. En su lugar, la secretaría técnica baskonista apostó por aportar experiencia y sobriedad al equipo trayendo a Vlado Ilievski, quien parece que se ha acoplado bien a los sistemas de Ivanovic aunque se espera de él más determinación y soltura en ataque.

Puntos débiles

-Una vez llegado Ilievski y resuelto el problema que el equipo tenía en la dirección cuando Prigioni daba paso a Shakur, pocas fisuras se aprecian en el bloque vitoriano. Con un juego exterior que aporta garantías, es ahora la pintura lo que preocupa, ya que la ausencia de Tiago Splitter ha demostrado que descompensa el juego baskonista entre el interior y el exterior. Sin el brasileño, los de Ivanovic pierden su principal referencia ofensiva y defensiva interior. El brasileño estará en la Copa recién recuperado de una rotura de fibras. Estará algo fuera de ritmo y, además, deberá mostrar una mentalidad de piedra escasas fechas después de perder a su hermana.

-Irregularidad mostrada por el banquillo: hay encuentros en los que se nota cuándo están y cuándo no los jugadores titulares sobre la cancha en forma de parciales en contra.

-Prigioni: el base argentino sigue aportando una clarividencia tremenda a su equipo, pero lleva unos últimos choques atravesando un bache en su juego comparándolo con su comienzo de competición.

Puntos fuertes

-El quinteto inicial formado por Prigioni-Rakocevic-Mickeal-McDonald-Splitter: estos cinco nombres forman un quinteto sencillamente demoledor, ya que cualquiera es capaz de hacer variar por sí solo el signo de un partido. Además, se suma que el equipo forma ya un bloque en el que se conocen la mayoría de jugadores de otras temporadas.

-El Tau es uno de esos pocos equipos que practican el llamado juego del rodillo. Éste se caracteriza por mantener un ritmo lleno de intensidad durante los cuarenta minutos. Esto, unido a la calidad del grupo y de sus jugadores, hacen que el rival pague cualquier momento de no acierto.

Participaciones en la copa

El subcampeón está ante su competición favorita, la que más veces ha ganado (cinco). En los últimos años la Copa está viajando varias veces a Vitoria, aunque desde el 2006, la última vez que se jugó en Madrid, el Baskonia no ha levantado este trofeo.

Expectativas

Pese a quedar en el lado más complicado del cuadro, la afición baskonista espera, como todos estos últimos años, que su equipo compita hasta el final. Si el Tau es capaz de llegar a la final, no se espera otra cosa que competitividad y a nadie se le escapa que estamos ante el principal favorito para ganar el torneo.

Atención a

Cualquier jugador del Tau puede tener la noche y decidir por sí solo el partido, aunque en estos momentos Igor Rakocevic es quien está centrando todas las miradas gracias a su espectacular momento de forma. Además, el serbio tiene un extra de motivación al estar ante un trofeo que no ha ganado desde que llegara a la ACB. Si él no tiene el día, hay dos jugadores que en estos momentos están marcando la diferencia: Sergi Vidal y Pete Mickeal, quien siempre aparece en los momentos importantes.