¿Qué ha ocurrido en Phoenix?
dic 11th, 2009 | By Sánchez-Harguindey Daniel | Category: Articulos
Nadie daba un duro por ellos pero están demostrando ser uno de los grandes conjuntos de la Nba esta temporada. Su récord actual no se sitúa entre los tres mejores aunque durante varias jornadas lideraron el campeonato. Sin embargo, lo que parecÃa un año sin demasiadas pretensiones, se está convirtiendo en un sueño gracias al cual los Suns han provocado que vuelva a lucir el sol en Arizona.
Partiendo de la premisa de que en un intento de reconstrucción forzada, el equipo se habÃa desecho de jugadores como Marion, Shaquille O’neal, Boris Diaw, Raja Bell y Matt Barnes  para traer sólo a Jason Richardson y a Channing Frye, el panorama no parecÃa demasiado prometedor a priori. En Phoenix ya se hablaba de otro año perdido en concordancia con los 35 años de Nash, aunque todo ha cambiado con la llegada del nuevo entrenador Alvin Gentry, quien ha dado con la tecla deseada. A un conjunto anotador por excelencia, que se basa en un perfecto run-gun comandado por un experto general, sólo le faltaba aplicarse en defensa para ser poderoso y eso es lo que ha conseguido Gentry. Los Suns son los más firmes candidatos a dar guerra a los Lakers en la conferencia oeste y los aficionados al baloncesto nos congratulamos de que un equipo estéticamente perfecto sea efectivo a la par.
En primer lugar, para hablar del rumbo de Phoenix debemos empezar por Steve Nash. El canadiense vive una segunda juventud. DirÃa que los de Arizona dependen de un jugador más que ningún otro equipo de la liga, incluso que los Cavs de Lebron. Lo farragoso de su proveniencia, nacido en Sudáfrica, nacionalizado canadiense y residente en EEUU,  es equitativamente contrario a su claridad y simpleza en la cancha. La diferencia con el resto de los jugadores no está en sus piernas sino en su cabeza. Piensa más rápido que el resto y eso provoca que siempre elija las mejores decisiones. Es un lÃder natural, aunque nunca dice una palabra más alta que otra, a pesar de que sus compañeros muchas veces no están a la altura. Personalmente me recuerda mucho a Stockton, aunque quizás la diferencia pueda estar en que nunca ha tenido un Karl Malone a su lado para beneficio de su apartado estadÃstico. Por tantas cosas, la NBA le eligió MVP de la liga tanto en 2005 como en 2006, decidiendo apostar por un jugador que antepone lo colectivo antes que por estrellas individualistas. Sin duda, su conocimiento de todos los aspectos del juego le convierte en un entrenador en la cancha, que hace que Phoenix navegue en el rumbo correcto.
A su vez, Amare Stoudemire es el mejor socio del canadiense, aunque su repercusión en el equipo está siendo más sonora que otros años, beneficiado en gran medida de la llegada de Channing Frye. Frye, denostado en Portland, se está destapando como un gran tirador. En Oregon, a McMillan sólo le servÃa para los minutos de la basura, obcecado al igual que con Sergio RodrÃguez de que unos jugadores le valen y a otros no los quiere ni ver, lo que provoca que se esté ganando la vitola de entrenador cuadriculado.
Sin embargo, Frye ha vuelto a sentirse jugador y es un complemento ideal para este equipo. Es el que más anota de tres con un gran porcentaje (44%), consiguiendo 12 puntos por encuentro, a lo que suma seis rebotes, aunque su repercusión va más allá de sus números. Su juego, básicamente exterior, ha provocado que el ataque de los Suns sea más abierto con cuatro jugadores exteriores y un solo pÃvot nato, lo que genera más espacios para Nash, para Richardson y especialmente para Stoudamire.
El de Florida siente mayor libertad que otras temporadas. El compartir pintura con O’neal o con Marion le restaba espacio vital para poder desarrollar su juego. Ahora que ya no están sabe que nadie le va a quitar ni sitio ni protagonismo en la pintura, lo que ha generado que su liderazgo dé un salto cualitativo. Con Frye lejos del aro, sabe que ya sólo es suya la responsabilidad de anotar desde debajo de la canasta y aunque sus estadÃsticas no son superiores a otros años (20 pts, 7 rebotes), las sensaciones que transmite y su aportación al equipo es superior, en parte por su buena conexión con Nash.
Otra de las piezas importantes es Jason Richardson. Es el anotador exterior que todo equipo grande necesita. Es capaz de tirar desde lejos, de penetrar a canasta y de protagonizar jugadas espectaculares gracias a su salto. Llegó a Phoenix a mitad de la temporada pasada, aunque su repercusión en el equipo está siendo mayor este año. Parece que en Arizona ha encontrado un lugar para triunfar tras su paso por Golden State y por Charlotte. Hablando de perÃmetro no nos podemos olvidar tampoco de la aportación de Grant Hill, que a sus 37 años sigue demostrando que sus piernas no han seguido la evolución que marca el tiempo. Ejerce de veterano pero juega con la ganas de un recién llegado. Puede ser un factor muy importante cuando los Suns lleguen a compromisos más trascendentales.
A todo este engranaje, debemos sumar la aportación desde el banquillo del incombustible Barbosa, la buena mano de Dudley, las ganas de Dragic y la intensidad de los pÃvots Almundson y Robin Lopez. Con todo esto, los Suns han conseguido de la mano de Gentry no perder ese estilo caracterÃstico de correr hasta el infinito que marcó Mike D’Antoni. Lo más sorprendente tras esta idea de baloncesto a priori enmarañada y sin normas, es que hay un guión perfectamente marcado y actores principales y secundarios, que logran continuamente sacar provecho de una confusión que ellos manejan a su antojo.

Gran artÃculo!
Como bien dices,esta siendo clave la buena salud de Nash y el buen hacer del entrenador,aunque lo de Frye ha sido lo mas inesperado.Se ha destapado como un tirador de casi 7 pies.Supongo que de no jugar con McMillan,se dedico a mejorar su tiro xD
Richardson y Stoudamire están jugando a su nivel.
Lo malo de todo esto es lo de siempre,que en play-offs Nash estará mas cansado y con sus problemas de espalda y a Grant Hill con 37 años se le hará larga la temporada y como fallen estos dos…No se,creo que empeorarán en la segunda mitad de temporada.Demasiados años.
Muy interesante el tema de los Suns.
Stoudamire, que en los últimos años recibe más crÃticas que halagos, es un pedazo de jugador.
Frye, sencillamente espectcular. Y muy sorprendente. En los Nicks jugaba muy bien y se intuÃa mucho futuro para él, pero joer, es que de repente es un gran tirador. No lo esperaba nadie.
Nash, sin comentarios. Nivel mvp. Tremendo. Un placer para los aficionados a este deporte ver jugar al canadiense.
Ojo con Dragic desde el banquillo, que me está gustando mucho. Tampoco esperaba esa intensidad de juego.
Los Suns vuelven a ser uno de los equipos que más me apetece ver